El doctor dice que no sabe lo que me pasa y moriré, tal vez necesite un loquero, pero prefiero morir a una terapia.

Este hombre moría, lo había intentado todo para no dejar de respirar, toda medicina legal e ilegal, trasplantes de todos los órganos, drogas en todas sus presentaciones y alcohol con pastillas, viajes, vivir en la playa, sexo, adrenalina y cuando el amor parecía que lo curaría, la chica lo declaro caso perdido y se fue, lo dejo por alguien más rico.

Rob le llamo por la mañana y le pregunto;

¡Hombre! ¿Qué pasa con tus escritos? Llevo esperándote 3 meses, eres bueno, pero no puedo seguir pagándote por nada

Sabes Rob; el doctor dice que no sabe lo que me pasa y moriré, tal vez necesite un loquero, pero prefiero morir a una terapia – suspiro.

Lástima eras mi escritor favorito, tal vez al único que he entendido y conocido en persona, ¿De dónde sacaste tantos cuentos? ¿Cómo inventabas todo aquello? Yo conocía a tú esposa, tú vida no se perece a lo que escribes

Imaginación Rob, imaginación - dijo el hombre. – Pero ahora esa imaginación no puede trabajar con tanto dolor bloqueándola- volvió a suspirar. – Ahora mismo te mando a tú correo electrónico todo lo que he escrito recientemente y algunas ideas inconclusas a cambio de otro de esos cheques, solo que esta vez mándalo a la dirección adjunta ¿Si? - tosió y se agarró la cabeza.

Le envió todo su resto de poesía y relatos a Rob junto con la nueva dirección para el cheque.

¿Te cambiaste de casa? ¿Por qué mandare el dinero a este sitio? ¡Eh!-

Mi mujer aún vive, con algún otro tipo creo, nunca supo trabajar, pero es lo menos que puedo hacer por ella después de soportarme tantos años, ahora déjame morir - colgó el teléfono, se acurruco en el sillón y murió, otro hombre que muere de tristeza y aislamiento (eso dijo un loquero).





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